LOS SIETE ALTARES

Números 23:1-4 (RVR1960)
Y Balaam dijo a Balac: Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete becerros y siete carneros. Balac hizo como le dijo Balaam; y ofrecieron Balac y Balaam un becerro y un carnero en cada altar. Y Balaam dijo a Balac: Ponte junto a tu holocausto, y yo iré; quizá YHVH me vendrá al encuentro, y cualquiera cosa que me mostrare, te avisaré. Y se fue a un monte descubierto. Y vino Dios al encuentro de Balaam, y éste le dijo: Siete altares he ordenado, y en cada altar he ofrecido un becerro y un carnero.

El profeta Balaam conocía muy bien el principio de los siete altares. Él sabía que estableciendo altar a YHVH, sin duda, YHVH se haría presente. Por eso, en la congregación enseñamos a levantar Siete Altares en nuestras vidas para que el Reino de Dios se manifieste en nosotros, y nos vaya bien. Son los siguientes:

1 Corintios 6:19 (RVR1960)
¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

Somos templo del Espíritu Santo. Y como templo, tenemos un altar donde ofrecemos lo que somos a YHVH, teniendo los Principios de Dios cimentados en nuestra vida. Por tanto, el Altar Personal es donde ofrecemos, como individuos, adoración a nuestro Dios; es donde escudriñamos las Escrituras, donde ayunamos, donde oramos, donde desarrollamos una disciplina de arrepentimiento, etc.

En nuestro Altar Personal es imprescindible que establezcamos adoración continua a YHVH. Nos es necesaria la restauración de la adoración, porque fue lo que Dios dijo cuando se empezó a desarrollar La Visión: “Levanta un Altar de Adoración”. Así también es necesario que dediquemos nuestro tiempo a crecer en el conocimiento y en la comunión con nuestro Dios, porque la voluntad del Señor es que seamos santos y realmente libres, que tengamos un corazón sensible al que le sea fácil conectarse con Su Presencia.

Salmo 68:6 (BTX)
El Dios que hace habitar en familia a los desamparados, Que saca los cautivos a prosperidad, Y los rebeldes quedan solos en la tierra seca.

Isaías 32:17 (BTX)
Mi pueblo habitará en un lugar pacífico, En moradas seguras, En lugares de reposo apacible.

El deseo del Señor es que habitemos en familia, en moradas de paz, en habitaciones seguras, y en lugares de reposo. El altar familiar es la clave para que el matrimonio vaya bien. Dios nos creó para vivir una vida en bendición, por tanto, la prosperidad en la Iglesia, en nuestra vida, en nuestra familia tiene que ver con la forma que tú y yo tenemos de adorar, y con los principios con los que edifiquemos nuestra casa. Entonces, no es el hecho de leer o escuchar la Palabra de Dios, las ideas de Dios, sino ponerlas por obra en tu vida y en tu familia. Como congregación, como familias, una de las ideas de Dios que aplicamos cada día es leer un capítulo de la Biblia juntos, devocional familiar.

Además, en el altar familiar, el Señor nos enseña:

A los esposos:

Efesios 5:25-30 (BTX)
Amad a las esposas, así como el Mesías amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua con la palabra, a fin de presentar la iglesia para sí mismo, gloriosa, sin que tenga mancha ni arruga, ni cosa semejante, sino que sea santa y sin mancha. Así los esposos deben amar a sus esposas como a sus mismos cuerpos. El que ama a su esposa, se ama a sí mismo, porque ninguno aborreció jamás su propio cuerpo, al contrario, lo sustenta y cuida, como también el Mesías a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo.

A las esposas:

Efesios 5:22 (RVR1960)
Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor;

Efesios 5: 33 (BTX)
(…) y que la esposa respete al esposo.

A los padres:

Efesios 6:4 (BTX)
No provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos con disciplina e instrucción del Señor.

A los hijos:

Efesios 6:1-3 (BTX)
Obedeced en el Señor a vuestros progenitores, porque esto es justo. Honra a tu padre y a la madre, que es el primer mandamiento con promesa, para que te vaya bien, y serás de larga vida sobre la tierra.

Nuestra Visión global se denomina Venga Tu Reino, porque queremos el Reino de Dios, el Gobierno de Dios en nuestras vidas. Reconcíliate con DIOS es la congregación, es el nombre de la iglesia local, donde desarrollamos nuestro altar congregacional. Uno de nuestros anhelos principales es ser un entorno del Reino de los Cielos, sin atender a religiones o denominaciones, solo corazones con la radiación del Espíritu Santo en su corazón y en sus vidas.

Pero, además, todos somos templo, y como templo tenemos un altar. En la congregación unimos nuestros altares, y el Cielo responde. La congregación es un altar donde Dios fluye como quiere, es donde venimos con nuestro altar personal encendido, donde venimos con el fuego de DIOS y le ofrecemos adoración, esperamos en Él y bendecimos a los hermanos.

1 Corintios 14:26 (RVR1960)
¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.

Por otro lado, en nuestro altar congregacional es fundamental la adoración. El Cielo es adoración al igual que la Tierra es respiración. Tanto la alabanza como la adoración son congregacionales, porque allí es donde Dios habita. YHVH habita en medio de las alabanzas de su pueblo, y si nosotros nos mantenemos en adoración y exaltando a nuestro ELOHIM, nuestra adoración nos lleva al lugar donde Él habita. Por tanto, cuando adoramos esperamos respuesta del Cielo, venimos a ser generadores de adoración y receptores de su Presencia.

Salmo 22:3 (RVR1960)
Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.

Salmos 22:22 (RVR1960)
Anunciaré tu Nombre a mis hermanos; En medio de la congregación te alabaré.

Asimismo, hay bendiciones para nuestras vidas que sólo vamos a recibir en la congregación, porque el deseo del Padre es que su Iglesia, que nosotros, seamos uno en Él. Es preciso que seamos cuerpo, que como congregación permanezcamos en unanimidad y armonía, porque es allí donde YHVH envía bendición y Vida Eterna, es donde Dios envía a los que van a ser salvos. La armonía es tan fundamental como el respirar para ser bendecidos.

Hebreos 10:25 (RVR1960)
no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

Salmo 133:1 y 3 (BTX)
¡Mirad cuán bueno y delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía! (…) Porque allí envía YHVH bendición, Y vida eterna.

El altar de la ofrenda es donde somos ejemplo con nuestros diezmos, ofrendas y primicias; comprendiendo que una semilla cuando la sembramos es para cosechar. De manera que nada de lo que invertimos en el Reino de ADONAY YHVH se queda sin fruto. Todo lo que hemos sembrado, estemos sembrando o sembraremos dará su fruto porque la fidelidad a YHVH tiene un premio estable y poderoso. No hay nadie que se involucre en el Reino de Dios, que sea fiel y que no reciba como mínimo el doble de lo que ha dado. Sí tú eres fiel vas a ver la diferencia, te va a ir bien.

Malaquías 3:10 (BTX)
¡Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi Casa! Y probadme luego en esto, dice YHVH Sebaot, si no os abro las ventanas de los cielos y derramo sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

Y el Señor nos amina porque el Cielo ve nuestra fidelidad, y toma nota, pues allí donde ponemos nuestro tesoro está nuestro corazón.

Marcos 12:41-44 (BTX)
Y sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba cómo la gente echaba cobre en el arca. Y muchos ricos echaban mucho, pero llegando una viuda pobre, echó dos blancas, lo que es un cuadrante. Y llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta pobre viuda echó más que todos los que están echando en el arca de las ofrendas. Porque todos echaron de lo que les sobra, pero ésta, de su pobreza, echó todo lo que tenía, todo su sustento.

La Gran Comisión, toda la instrucción de Jesús para su Iglesia, se trata de anunciar su Evangelio como Él nos ha mandado, de sacar a gente de las tinieblas y llevarlos a la Luz. Tenemos un llamado de parte de Dios de hacer discípulos, bautizarles y enseñarles lo que está escrito.

Mateo 28:16-20 (BTX)
Pero los once discípulos fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Y al verlo, lo adoraron; aunque algunos dudaron. Entonces Jesús se acercó y les habló, diciendo: Toda potestad me ha sido dada en el cielo y en la tierra, Id pues, discipulad a todas las gentes, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todas las cosas que os mandé. He aquí Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin de los siglos.

El Señor tiene un plan para salvar a toda su creación, como hijos e hijas de Dios tenemos la necesidad de predicar el Evangelio de Jesús, arrepentimiento y perdón de pecados en su Nombre, de seguir los deseos de su corazón para predicar buenas nuevas a los abatidos, para vendar los corazones desgarrados, para proclamar libertad a los cautivos y ser instrumentos útiles para Dios.

Marcos 16:15 (RVR1960)
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

Santiago 4:5 (RVR1960)
¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?

En el año 2014 entramos en un nivel de mayoría de edad, de experimentar la mayoría de edad como iglesia. Este nuevo nivel de madurez se trata de consagración total, de reino, de corona, de cosas extraordinarias, que para experimentarlas necesitamos otro nivel de compromiso, pues no acepta tinieblas. Entonces, hemos entendido que el Espíritu Santo nos anhela celosamente, que YHVH es el primero en declarar “no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho”; y hemos decidimos responder a su anhelo.

Después de años leyendo la Biblia juntos; hemos establecido oración permanente, día y noche, en nuestras vidas y congregación. Dios usa a la gente que escucha la Palabra de Dios sobre su vida y se mete de cabeza, porque Él espera todo de nuestras vidas. En este tiempo de madurez, esperamos todo de Dios.

Génesis 28: 12-15 (BTX)
Y tuvo un sueño: He aquí una escalera apoyada en la tierra, cuya parte superior alcanzaba los cielos. He aquí los ángeles de Dios subían y bajaban por ella. Y he aquí YHVH estaba en pie sobre ella y dijo: Yo soy YHVH, Dios de tu padre Abraham y Dios de Isaac. La tierra sobre la que estás tendido te la daré a ti y a tu descendencia. Y tu descendencia será como el polvo de la tierra, y te extenderás hacia el mar, al oriente, al norte y hacia Neguev. Y en ti y en tu descendencia serán benditas todas las familias de la tierra. He aquí Yo estoy contigo y te guardaré dondequiera que vayas, y volveré a traerte a esta tierra, pues no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he prometido.

Ayuda humanitaria, especialmente a los niños de la calle.

Lucas 10:25-37 (BTX) – El buen samaritano
Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás. Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.

La respuesta de Jesús “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” nos constriñe para ayudar por lo menos al mismo número de niños como ovejas restauradas tenemos en la iglesia.